sábado, 18 de marzo de 2017

Sumisión

Una idea muy fácil y divertida para abrir el entendimiento y
conversar con los niños y con los Teens sobre sumisión
partiendo de los comportamientos y mostrando cuales de ellos son positivos y cuales son negativos. Miren que maravilla!
 




 

jueves, 9 de marzo de 2017

Sumision

Los humildes reconocen que necesitan ser orientados por personas más experimentadas. Los padres, abuelos,
maestros pueden ayudarnos y aconsejarnos. Corresponde a cada uno aceptar o no la enseñanza. Para aceptar
tenemos que ser sumisos, eso no significa tolerar ser maltratado, es simplemente lo contrario lo contrario
de la arrogancia, resistencia, rebeldía, soberbia y desobediencia, algunas de las cosas que perjudican a las
personas.
Debemos respetar a las autoridades del país, de la escuela y de la familia, siguiendo las leyes establecidas. Si
para convivir en este mundo debemos seguir perfectamente los consejos de los mayores para no ser punidos,
imaginen con lo que respecta a la espiritualidad. Además de los términos de la fe fundada en el Señor Jesús,
debemos tener interés en saber lo que Le agrada y tener la disposición para obedecer.
“Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no
estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? ” (Hebreo 12:9).
El punto de partida es, a través de la fe, creer que Dios existe y que está listo para atendernos conforme
promete en Su Palabra. Eso es posible siendo humilde y teniendo un corazón sumiso para obedecer al
Dios Supremo.
Después de que el pecado entró al mundo, el ser human se inclinó hacia las cosas malas, a todo lo
contrario a la sumisión. Entonces, ¿cómo tener un corazón sumiso? Por medio del bautismo, la vieja
naturaleza humana muere y es sepultada en las aguas y la persona recibe una nueva naturaleza, capaz de
someterse a lo que es correcto. Ese es un requisito para la salvación del alma.
“El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.” (Marcos 16:16 LBLA).
Además de creer tendrá que ser bautizado, pues la muerte de la vieja criatura nos permite vivir una
nueva vida, o sea, nacer de Dios. Entonces, sacrificamos la voluntad de la carne, permaneciendo lejos de
la injusticia para seguir al Señor, quien es la propia Justicia. La Palabra de Dios es clara: los que no creen
ya están condenados a vivir eternamente en el lago de fuego y azufre.
La vida cristiana es ardua, pero si escogemos una vida con Dios, Su Espíritu nos fortalece para resistir al
mal. A través de la sumisión, conoceremos la Verdadera vida con la protección del Dios Altísimo.

MARCO PARA COLGAR

Queridas educadoras, tenemos esta sugerencia como recuerdo, se trata de una imagen que pegamos sobre fomi y colocamos un listón para que l...