viernes, 10 de febrero de 2017

Ayuno de daniel 2017


¿Porque mi hijo debe participar del ayuno?

Entienda como ese propósito va ayudar a toda su família



¿Todo lo que hay en la televisión es bueno para su hijo? ¿Cuántas veces se ha preocupado por la película o la novela que él estaba viendo? ¿Cuántas veces escucha cantar a su hija una canción que no es para la edad de ella?
¿Quién tiene niños en casa saben cuántas cosas inadecuadas el mundo presenta: la televisión, la radio, el cine, e incluso algunos libros? Internet, entonces, es una tierra sin ley. Y usted, como padre educador, debe tener cuidado.
El ayuno de Daniel es la oportunidad que tienen las familias para proteger el contenido mundano arrojado a nosotros todos los días. La Biblia enseña que mostramos a los niños la manera en que deben andar principios:
"Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él." Proverbios 22.6

Período de "limpieza"
Durante estos 21 días de ayuno, proteja su hogar contra los contenidos nocivos. Aproveche la oportunidad para dar más espacio al contenido cristiano. Una buena opción para que los niños miren la Univer Video, que trae la sesión de "niños" con una amplia gama de animaciones para los más pequeños. La plataforma también ofrece películas y otras opciones para toda la familia.
Recuerde que este es un momento para limpiar su casa de todo lo que es perjudicial. Leer la Biblia, meditar en la Palabra de Dios, tener tiempo para orar con su familia, ayudar a todos en su casa, independientemente de su edad, y participar del ayuno de Daniel. Aunque no sea fácil, es esencial.

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El ayuno es abierto para todos los que anhelan algo más en su vida con Dios, un mayor compromiso con él, el bautismo con el Espíritu Santo y un renacimiento espiritual.
Prepararse para este propósito que traerá una fuente de beneficios para fortalecer aún más su fe.

¿Va a participar en el próxima Ayuno de Daniel? ¿Ha participado antes? ¿Cuáles fueron los resultados? Cuéntenos su experiencia en los comentarios.

jueves, 9 de febrero de 2017

Ayuno de Daniel 2017


El poder de la Oración

Cuando entendemos el valor de tener a Dios como Padre y Señor, y creemos en Su existencia, tenemos la oportunidad de conocerlo. A través de la oración, buscamos Su presencia; con una entrega sincera de nuestra vida acontece lo extraordinario: un encuentro verdadero con Él. Somos transformados y nacemos de nuevo; vivimos en Su total dependencia y desenvolvemos intimidad con Él. Cuando estuvo en este mundo, el Señor Jesús hablaba como Padre y con placer intercedía por nosotros con mucha intimidad: 
“Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; más éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre Santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros” (Juan 17:9-11). 
Note que Dios escucho esa oración, pues hemos sido alcanzados con las salvación a través de Su sacrificio en la cruz por nosotros. También somos guardados del mal y tenemos unidad de espíritu al vivir en obediencia de Sus Mandamientos. Nuestra palabra también puede tener poder, así como la de Él.

Perciba que en la oración de Jesús no hay sentimientos, y si una seguridad de que Dios estaba escuchando y atendiendo. Esa es la fe inteligente, plantada por el Espíritu de Dios. Use esa fe para orar por los enfermos, por la familia, por la vida económica, por sus Siervos en Su obra, pues así Él será visto en su vida.
“Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público. Y al orar no uséis vanas repeticiones; como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos” (Mateo 6:6,7).

Entonces anote estos consejos del Señor Jesús:
- Sea sincero delante de Dios, pues la recompensa viene de Él, no de otros o de méritos propios.
- Nada de llamar la atención de los otros ni de usar palabras decoradas, oraciones largas y fingidas. No por mucho hablar es que será oído, pero si por la sinceridad.
- Siempre diríjase al Señor con temor y prefiera estar solito con el, a gusto, sin querer mostrarse a nadie, pues Él ve la intención de su corazón, si es de amor o de fingimiento. Él nos conoce muy bien, no tenemos como engañarlo.

Adquiera el hábito de hablar con Dios, creyendo en Su Poder, y quede en la dependencia de Él para que dirija toda su vida. No olvide que es Poderoso y escudriña los corazones.

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Un Regalo Muy Especial EBI Diana turbay