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miércoles, 6 de mayo de 2015

NO AVERGONZARNOS Y ASUMIR NUESTRA FE

Voy a compartir con ustedes, una experiencia que tuve cuando estaba en el colegio hace mas o menos 15 años atras, ya estaba en la Iglesia y era Obrera. Yo buscaba dar un buen testimonio y siempre sobresalir en el salón, porque sabia que era mi responsabilidad mostrar a Jesús allí también. No quería tener problemas con nadie,todos incluyendo mis profesores sabían que yo participaba en la Iglesia.  Pero siempre hay aquellos que se incomodan con eso y quieren a como de lugar, hacernos desagradar a Dios, haciendo cosas para perjudicarnos. 
Una tarde estando en clase, vi como algunos compañeros comenzaron a burlarse, pero no sabia de que era... en ese momento pensé, que pasaría? pero igual seguí escribiendo en mi cuaderno, cuando de repente una bola de cabello rodó hasta los pies de la Profesora, quien enojada preguntaba de quien era el cabello, sin saber nada de lo que ocurría me quede pensativa, cuando una chica se levanto y dijo que era mio, yo no había sentido que mis compañeras cortaron mi cabello, soy sincera no me gusto para nada.Pero sabia que no podía volverme en contra de ellas, golpearlas o hacerles lo mismo como venganza, pues sabia de mi fe en el Señor Jesús, yo no dije ni una sola palabra para defenderme, confié en Dios. La profesora quedo indignada y expulso a las chicas de la clase, argumentando que no había justificacion para tal hecho. Las campañeras no podían regresar a clases a no ser con sus padres, y les toco firmar acta de compromiso.
Cuando me llamaron a la dirección ellas estaban allá, y el director les exigió que me pidieran disculpas. Ellas lo hicieron y lo único que dije fue, no se preocupen, solamente les digo que no lo hagan con con nadie mas.
Salí de allí convencida de que no es necesario nosotros seguirle la trampa al diablo, pues cuando asumimos nuestra fe en Dios y no nos avergonzamos de ella, el mismo se encarga de salir en nuestra defensa, cuando no nos avergonzamos de nuestra fe queremos que todos vean a Dios a través de nosotros, somos diferentes, nos comportamos diferente, porque sabemos en quien creemos. La historia de Daniel nos muestra claramente como actuar en momentos como ese, Daniel siempre confió en Dios, pues el sabia en quien creía.

Porque cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles. Lucas 9 - 26

Dios les bendiga!
Colaboró: Viannis Arias

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