miércoles, 17 de julio de 2013

UNIDAD 3 ESTUDIO COMPLEMENTARIO




REFERENCIA BÍBLICA
Génesis 29.1-30; 30.27-43


OBJETIVO DE LA LECCIÓN
Enseñar a los niños que debemos redir de nuestros sueños.


VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá.” (Juan 15.7)




INTRODUCCIÓN

      Educadora, lleve para la clase ilustraciones de un niño y de un juguete. Pegue (con cinta adhesiva) la ilustración del niño de un lado de la pizarra o  mural y el del juguete del lado opuesto. Inicie la clase diciendo: ¿Ustedes están viendo este niño aquí? (Apunte para la ilustración). Digamos que él tiene un sueño de ganar este juguete (Apunte para el juguete). Pero hay una cosa que él debe hacer para recibir este juguete, tendrá que andar todo esto hasta aquí (dibuje, con una tiza o marcador, un camino bien largo de una ilustración a la otra, o simule un camino bien largo con varios obstáculos), y después pregunte: ¿El camino es muy largo?  ¿Será que va a tardar mucho para que el niño consiga el juguete que desea? ¿Creen que él se va a rendir? (Espere la participación). En al historia de hoy conoceremos un hombre que quiso mucho, pero mucho mismo una cosa que él luchó hasta conseguirlo. ¿Saben quien fue? ¡Entonces presten mucha atención!


EL CASAMIENTO DE JACOB

AL SER bendecido, Jacob tuvo que huir para otra ciudad, pues su hermano Esaú se quedó furioso y pensaba en hacerle mal. Jacob ando mucho tiempo y durmió muchas noches en el camino y, cierta noche, é usó hasta una pierda como almohada. Jacob llegó en la ciudad adonde su tío Labán vivía y vio una pastora cerca de un pozo sacando agua para las ovejas. Jacob preguntó si conocían a su tío Labán, y los pastores dijeron que si y mostraron a Raquel, su hija. La joven era pastora de ovejas y estaba llegando para dar agua al rebaño.
Jacob ayudó a Raquel a dar agua para las ovejas y se presentó para ella diciendo que era su pariente. Raquel corrió y le contó al padre que el primo había llegado. Jacob trabajó por mucho tiempo para su tío, sin recibir nada en cambio. Pero, un día Labán preguntó a Jacob cuanto que a él le gustaría ganar. Fue ahí que él contó que amaba a Raquel y que iría a trabajar con ella sin ganar nada durante siete años y, a cambio, pidió la mano de Raquel en casamiento. Labán aceptó y Jacob trabajó durante siete años alegremente. Al fin, llegó el gran día, el día del casamiento. ¡Jacob estaba muy feliz! Pero, en el momento del casamiento, Labán en vez de darle a Raquel, le dio Lía, la hija más vieja. Jacob reclamó con el tío y dijo que había trabajado para casarse con Raquel y no con Lía. Pero, él explicó que la hija más nueva no podría casarse primero que la más vieja y que, después de una semana, se le entregaría Raquel por el trabajo de más de siete años.
En aquella época, el hombre podía tener mas de una esposa y Jacob amaba tanto Raquel que aceptó el nuevo acuerdo del tía. Él no se preocupó con el tiempo que todavía tendría que trabajar por causa del amor que sentía por Raquel. Saben niños, Dios permitió que Jacob esperase aquel tiempo todo, pues, mientras eso, él aprendería a cuidar de ovejas y así se tornó más rico que su tío.

CONCLUSIÓN
     
      Nada hizo Jacob para rendirse se su sueño. Él perseveró durante 14 años, pues tenía la certeza que alcanzaría la victoria. Hay veces que las personas quieren recibir una bendición de Dios, pero no saben esperar. Por eso, amiguitos, se ustedes pidieron algo a Dios y todavía no recibieron, no se rindan, pues Él irá bendecirlos en el tiempo exacto. Continúen orando y creyendo en Dios y no se rindan de sus sueños.


CHARLA DIVERTIDA
     
      Educadora, lleve un reloj para la clase. Muestre el reloj y pregunte a los niños: ¿Qué objeto es este que tengo en manos? (Espere la participación). ¿Ustedes saben para que sirve el reloj? Él sirve para marcas las horas, o sea, el tiempo que pasó. Cuanto tiempo gastamos en una tarea, cuanto tiempo falta para terminar la clase, etc. ¿Quien de aquí, en el colegio, ya se sintió ansioso y quería que terminase bien rápido para poder volver para casa? ¡Ya se dieron cuenta que cuanto más la gente mira al reloj y se preocupa con el tiempo, pero tarda en pasar! Jacob no se quedó ansioso para ver su sueño tornándose realidad, ¡no, nada de eso! Él confió que un día ocurriría aquello que más deseaba. Nosotros también debemos ser así, esperar y creer en aquello que Dios promete en Su palabra.
      Aqueo que conoce a Dios no se preocupa con el tiempo y, si con Él, pues, hay veces que las cosas pueden tardar, hay tiempo para todo. El tiempo de Dios no es el nuestro, por eso necesitamos ser perseverantes.
      Niños, ¿ustedes quieren aprender a esperar y recibir todo en el tiempo de Dios? Entonces, durante toda esta semana, al despertarnos iremos orar pidiendo a Dios para que nunca vengamos a rendirnos y desistir de nuestros sueños y peri a Él que saque toda ansiedad, ¿amen?
     


         



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