viernes, 25 de abril de 2014

UNIDAD 3


 
CIERTA VEZ, Jesús contó la historia de un hombre que tenía dos hijos. Él era dueño de una
enorme plantación de uvas, llamada viña. ¿No es nada fácil cuidar de una plantación solito,
ustedes que creen? Por eso aquel hombre necesitaba de mucha ayuda. Entonces el decidió llamar a sus dos hijos para que lo ayudaran en la viña. Él fue y hablo con el primer hijo y le pidió que fuera para ayudarlo aquel día. El hijo, para agradar al padre, le dijo que iría, pero no que porque en el pensamiento de el ya había determinado que no iría. Después el padre fue
hasta el otro hijo e hizo lo mismo. El, en el mismo instante, respondió con sinceridad que no lo iría a ayudar. Aquel hombre se sorprendió con la respuesta del segundo hijo, pero no le importó, pues el otro hijo había dicho que lo ayudaría. En el horario de siempre, aquel hombre
fue a trabajar en la plantación con la esperanza de que su primer hijo iría a ayudarlo. Pero el espero, espero y el hijo que le había dicho que iría no fue. Aquel padre, muy triste, comenzó a trabajar solo hasta que, de repente, el hijo que le dijo que no iría, apareció en la viña y le dijo:
“Papa, perdóname. Yo no tendría que haberle respondido de esa manera. Estoy arrepentido y vine para ayudar.Feliz, el padre abrazó al hijo y juntos fueron a cuidar la plantación de uvas.

CONCLUSIÓN

En esta historia, Jesús nos enseña que debemos ser sinceros y siempre decir la verdad. ¿Ustedes saben porque el segundo hijo se arrepintió y fue a ayudar al padre? Porque aunque él fue sincero, el respondió de mala manera para él. ¡Ya imaginaron! Su padre le diga: ¡haga eso! y usted
responda: ¡no voy a hacerlo! Usted siempre debe hablar la verdad. Nunca, nunca. Debemos mentir ni engañar a nadie; debemos ser educados cuando hablamos con las personas. Nunca debemos responder mal al papá, a mamá, a la abuela, ni a nadie. Diga siempre la verdad de forma agradable. ¿Ustedes entendieron?


CHARLA DIVERTIDA
Educadora, prepare una hoja de papel oficio, lápiz y borrador. Comience esta charla diciendo lo siguiente: yo voy a escribir el nombre de la parábola que aprendimos hoy. Escriba con lápiz en la hoja oficio “DOS HIJOS”. Cuando termine de escribir diga lo siguiente: ¿Vamos a leer juntos?
(Repita exactamente como está escrito). Obviamente ellos irán a decir que está escrito mal (haga un semblante de decepción y diga). ¡Es verdad! Cometí un error cuando escribí, ¿qué pudo hacer? Yo no quiero gastar otra hoja, ¿cómo puedo hacer para arreglar mi error? Espere la participación de ellos). ¡Ah, eso es! voy a borrar mi error con un borrador. (Borre y escriba la palabra correctamente). Escriba a palabra nuevamente de forma correcta). "LOS DOS HIJOS". Qué bueno que existe el borrador, ¿no es así niños? Ustedes sabían que cuando hacemos algo errado también hay una manera de arreglarlo. Cuando, por ejemplo, entristecemos a alguien diciendo palabras que no deberíamos decir, podemos corregir ese error, arrepintiéndonos y pidiendo perdón a la persona, así como el hijo que se arrepintió en la historia de hoy. ¿Ustedes se acuerdan que se entristeció porque usted le mintió?
(Deje a los niños participar). Entonces en esta semana su misión, será buscar a esa persona, pedir perdón y prometer para Dios que nunca más hará eso, ¿está bien? Después haga una oración con los niños, lea el versículo con ellos utilizando el cartel de la semana.
 

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